La tortilla ceremonial o pintada es una de las tradiciones más emblemáticas de los pueblos originarios otomís de los Estados de Guanajuato y Querétaro.
Este proyecto inicia formalmente con el acompañamiento de la Red de Patrimonio Biocultural del CONACYT, cuyos principios ético sociales y propuestas académicas se alineaban con aquellos del museo, pero sobre todo, con los de los actores directamente involucrados en la práctica tradicional de la tortilla pintada.
Hasta le fecha, el museo trabaja en diferentes estrategias de protección, dignificación y recuperación de esta práctica colectiva estrechamente vinculada al entorno ritual de la cuenca central del Río Laja y sus recursos naturales.